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Fernández “Sin financiamiento sostenible no habrá desarrollo sostenible”.

Recientemente el presidente Alberto Fernández estuvo presente en la Cumbre de jefes de Estado G20 desarrollada en Italia durante los días 30 y 31 de octubre, donde planteó la necesidad de “canjear deuda externa por acción climática". ¿De qué se trata? . Sures Noticias dialogó con economistas cordobeses al respecto.

Argentina 11/11/2021 Carina García
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Foto Press

El G20, foro que reúne a las principales economías del mundo y las naciones en desarrollo, tuvo como eje central "Cambio Climático y Medio Ambiente" y la recuperación global post pandemia. Allí se presentó el jefe de Estado argentino acompañado por el canciller Santiago Cafiero, el ministro Guzmán y el embajador argentino en Washington y sherpa argentino del G20, Jorge Argüello. Luego se dirigieron a la ciudad escocesa de Glasgow donde se desarrolló la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26).

Durante la segunda sesión, Fernández alertó sobre las consecuencias sociales, económicas y sobre todo financieras que está causando el cambio climático a nivel global, y propuso que las potencias mundiales aporten mayores fondos para proteger al medio ambiente. Además planteó que “las nuevas reglas ambientales no constituyan una barrera injustificada al comercio de los países de renta media”, ya que “son los países desarrollados quienes más se beneficiaron del uso intensivo de los recursos ambientales del planeta durante los últimos siglos”.

Además aclaró que “los países que produjeron la mayor huella ambiental son los mismos que dominan las tecnologías que pueden reducir el impacto de la producción sobre el medio ambiente”, y que esa transición tendrá sobre ellos un efecto positivo, no sólo en materia ambiental, sino también sobre la producción y el empleo. “El desafío es enorme para los países en desarrollo y de renta media, como el que yo represento. Para nosotros el impacto de esta transición puede ser negativo en términos de cohesión social”.

Esto hace referencia a los llamados “bonos verdes” que en definitiva son títulos de deuda que se emiten para respaldar proyectos ambientales o relacionados con el cambio climático. Eso implica que, por ejemplo, los países reduzcan la emisión de dióxido de carbono al nivel establecido, y que en caso de tener excedente lo vendan a otro país o cambien por el pago de deuda. Es decir, promueve la inversión en proyectos sostenibles que reduzcan los efectos del cambio climático, a cambio de importantes ganancias.

 ¿Qué pasa con la deuda?

Luego de los planteos que realizó el presidente acerca de las consecuencias del cambio climático para los países de ingresos medios, estableció el impacto que pueden tener los compromisos financieros de esos países con el FMI en la protección del medio ambiente. “Necesitamos identificar los avances en tecnologías limpias como bienes públicos globales, debemos avanzar en acuerdos sostenibles en materia de deuda externa, los canjes de deuda por acción climática, las menores tasas y plazos de pago más extensos, también son claves. Nadie se salva solo”.

Además insistió en que la prioridad es avanzar en acuerdos sostenibles en materia de deuda externa, “la justicia ambiental requiere justicia financiera global. Sin financiamiento sostenible no habrá desarrollo sostenible”, a la vez que señaló que “los recursos para la implementación del Acuerdo de París siguen siendo insuficientes, especialmente para los países más desfavorecidos”. 

El canje de deuda por naturaleza implica el cambio de la deuda externa de un país que percibe rentas bajas o medias, por el financiamiento en moneda local para la conservación de la naturaleza y la protección ambiental del país.

Según el economista Eduardo Luis González Olguin, lo que está buscando Argentina en el marco de un acuerdo internacional es justamente que el resto del mundo financie la no ampliación de la frontera agrícola, y la mejora en las prácticas para tener una producción de alimentos más amigable con la naturaleza. “Esto significa dejar de percibir ingresos, tener una caída en la tasa de ganancias, y por eso los países que pueden hacerlo están pidiendo una compensación al resto del mundo. Los organismos encargados son el FMI y el Banco Mundial”, y esto viene a cuenta justamente de la deuda que tiene Argentina con el FMI. “Entonces lo que está buscando Fernández con los bonos verdes, es la compensación de los países para preservar su biodiversidad. Se le reduce el capital de interés o la deuda, lo cual nos traería un alivio bastante importante. Esto que todavía está en veremos, se sigue haciendo escasamente desde 1985”.

Sobre esto, la economista y docente Berta Riesin sostiene que la idea de “deuda por naturaleza” no es nueva, “se planteó para Latinoamérica para países chicos con la crisis de la deuda del 80. En esos países altamente endeudados lo primero que se recorta son las erogaciones de la naturaleza”. 

El caso de Argentina

Ahora bien, el mandatario argentino hizo referencia a la acción climática y ambiental llevada adelante en la Argentina, donde aseguró que este tema “ocupa un lugar central en las políticas públicas”, y que se elevó la Contribución Determinada Nacional un 27,7 por ciento respecto a la de 2016, dos puntos adicionales a la ya presentada en 2020. “Se trata de un esfuerzo considerable y consistente con la meta de 1,5° grados centígrados y con la neutralidad de carbono al 2050”, estableció.

Además dijo que en el país “cuidamos especialmente nuestros bosques nativos, promoviendo el arraigo de las poblaciones locales con mejor calidad de vida y bregando por la compensación a través del pago de servicios eco-sistémicos”.

Quizás no sean las afirmaciones más acertadas debido a la realidad ambiental que vivimos en nuestro país. Al respecto, Berta Riesin comentó que “lo de Fernández es un planteo, es complejo con muchas aristas”. Y que en definitiva “¿qué es lo prioritario en Argentina? La deforestación desmedida, la eliminación de humedales. La deuda trae condicionamientos al desarrollo de nuestro país, pero no son soluciones mágicas ni inmediatas. Esta negociación es parte de discusiones supranacionales”. 

En contraposición, el economista y docente José María Rinaldi sostiene que el discurso de Fernández en la Cumbre fue integral. “Habla de la ampliación de la brecha primero, después de la seguridad alimentaria que tiene que ver con la indigencia, y después plantea el tema de la solución climática”. También considera que “lo importante es que plantea que tiene que haber un compromiso internacional que sea fondeado por los organismos, el canje de deuda por acciones climáticas, es decir ‘cuidá el medio ambiente, te doy más plazo, elimino sobrecargos’. Lo que necesitamos es una participación activa a nivel mundial”.

Largo camino por recorrer

En el balance que realizó el presidente sobre la Cumbre del G20 dijo que pudieron llamar la atención sobre los problemas de financiamiento que van a enfrentar los países, entre ellos Argentina. “Ese financiamiento, el mundo desarrollado lo tiene que advertir”, a lo que agregó “logramos también que el G20 proponga fondos para los países de renta baja y media, que para nosotros era clave, porque los países de renta media tienen al 60 por ciento de la población pobre que vive en el mundo”.

Comentó también que quedó satisfecho con el logro de objetivos que se propusieron y al avanzar en otros, “el vínculo que logramos con Alemania, con Italia, con Francia, es muy importante para que podamos seguir adelante con nuestros planteos frente a la comunidad internacional financiera”.

Hasta aquí siguen los planteos y negociaciones, el próximo paso consiste en la reunión del presidente en diciembre para tratar el tema de los sobrecargos de la deuda con el directorio del FMI, mientras seguimos intentando que las acciones climáticas en nuestro país sean efectivamente otro centro de atención y el foco de políticas públicas.

 

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