Juan Carlos Alzugaray, exinspector de la Policía Federal, fue sentenciado como coautor de los homicidios agravados de René Esteban Locascio Terán y Ramón Antonio Díaz Romero. Durante el juicio, la fiscalía demostró que las víctimas fueron ejecutadas por la espalda mientras dormían, desmintiendo la versión oficial de un enfrentamiento armado y calificándola como un montaje para encubrir el operativo.